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¿Sabes lo que te digo? 
Que ahora mismo me das la mano y salimos los dos de este cuarto lleno de recuerdos..


¿Sabes lo que te digo? 
Que se acabo!
Que nos vamos por ahí, por los bares, por las calles, a donde sea! 
Que vamos ha encender el motor del olvido y vamos a cerrar para siempre esa caja llena de cristales que te hieren el alma.

¿Sabes lo que te digo? 
Que se acabo! 
Que se acabo todo esto! 
Que aquí tienes un colega, que aquí tienes un amigo.
Me has pillado, 
revolviendo los 
recuerdos del pasado,
traficando con los cuentos que he inventado,
descubriendo cosas que ya había olvidado.

Alguien dijo alguna vez que en el momento 
en que te paras a pensar si quieres a alguien...


ya has dejado de quererle para 
siempre.


                    
   
       El problema no fue hayarte...
        el problema es olvidarte.
                                                                   El problema no es tu ausencia...
                                                                     el problema es que te espero.
      El problema no es problema...
      es problema es que me duele.
                                                                   El problema no es que mientas...
                                                                     el problema es que te creo.
       El problema no es que jueges...
       el problema es que es conmigo.
                                                                    El problema no es quererte...
                                                                     es que tu no sientas lo mismo.
Se me olvidaba...que habíamos terminado.
¡Cuántas veces he soñado en poder sentirme libre, en reencarnarme en rama! En esa que baila al ritmo del viento, o aquella que es tan alta, capaz de tocar el viento y llegar hasta el horizonte.
A veces he querido no ser humana...
Yo quiero ser aire, tocar con suavidad tus labios, besarlos sin que lo notes. Sentirme algo que puedas apreciar sin descubrir quién soy en realidad. Producir una sinfonía con un corto silbido, desordenar tus cabellos con mis manos imaginarias.
Contemplo el agua y me reflejo en ella. Yo quiero ser agua. Ser ola poderosa que lo arrase todo, o ser nítida y clara. Azul intenso, siempre mansa. Tú, sumergido en mi mundo marino. Tus manos golpeando mi pecho, y al salir hacia el exterior, saber que tú has estado dentro.
Una rosa, ser una rosa. Tan bonita por fuera, tan bella, tan delicada. Sentir cómo tus manos me arrancan de mi seno. Pero aun así, quiero estar contigo. Ver cómo tus ojos contemplan mis pétalos. Acercas tus labios, y en ese momento, yo intento ser tuya. Desprender un dulce aroma que te haga viajar al más allá, a un paraíso perdido en el fondo de tu ser.
Por un momento sentirme feliz. Pero luego, termina la fantasía. Yo, rosa. Soy para otra. Quizá sea tu hermana, quizá una amiga, pero los celos me ciegan y no veo más allá.
Endurezco mis defensas y se clavan en tu mano, brota un líquido rojo, que recorre tus dedos. Yo caigo al suelo, pero en ese momento, me doy cuenta de que has sido mío.
Yo quiero ser fuerte y necesaria, ser sal. Una gran bola de fuego de la que todos dependan y preguntarme entonces: ¿Qué harías sin mí? Salir de día, cuando todo es mejor, todo feliz. Te veo tan contento, siempre haciendo el bien a los demás. Todo eso aumenta mi felicidad y brillo. Me siento orgullosa de poder verte así. Pero luego, por las noches, mi camino se oscurece. Las fuerzas se me agotan y me voy desvaneciendo. Oculta tras la luna me pongo a pensar: ¿Para qué me sirve tanto poder si tan lejos tú estás y no puedo alcanzarte?
Luna plateada, raya de horizonte, imposible de alcanzar. Quieres ir hasta mí pero no sabes cómo ir. Por las noches puedes verme, y aunque acompañada estoy, aún espero en silencio que puedas estar junto a mí.
Deseo ser tantas cosas, cosas inalcanzables, pero capaces de soñar. Quiero serlo todo y no quiero ser nada. Quiero ser poderosa como el sol, o delicada como la rosa. Quiero acariciarte como el aire u ocultarte como el agua. Pero he descubierto al fin, que la única razón por la que quiero todo esto es que estés aquí. Y mis sueños ya se acaban, en esta hoja han volado hasta lo más alto del paraíso, para deciros:
“A veces he querido no ser humana...”

¿Has amado alguna vez a alguien hasta llegar a sentir que ya no existes?

¿Hasta el punto en el que ya no te importa lo que pase?


¿Hasta el punto en el que estar con él ya es suficiente, cuando te mira y tu corazón se detiene por un instante? 


Yo sí...
Nos reímos.
Y seguimos riéndonos así. 
Hablando sin saber muy bien de qué ni por qué. 
Después decidimos colgar, prometiendo que nos llamaremos mañana. 
Es una promesa inútil: lo hubiéramos hecho de todos modos. 
Cuando pierdes tiempo al teléfono, cuando los minutos pasan sin que te des cuenta, cuando las palabras no tienen sentido, cuando piensas que si alguien te escuchara creería que estás loco, cuando ninguno de los dos tiene ganas de colgar, cuando después de que ella ha colgado compruebas que lo haya hecho de verdad, entonces estás perdido. 
O mejor dicho, estás enamorado, lo que, en realidad, es un poco de lo mismo...
Los días se suceden con monotonía, uno tras otro, ninguno de ellos se diferencia del anterior ni del siguiente, son como eslabones de una larga cadena, hasta que de repente surges TÚ.
Quise llamarte, pero me contuve... suelo hacerlo,
iba por la A, la B, la C, así hasta llegar a tu número... 
pero en ese momento decia baah que tonteria, ¿para que? 
sentirme vulnerable...o quizás un toc toc y me daba miedo tu respuesta, supongo que lo cojerias y hablariamos de mil tonterias pero...¿luego que? eso fue lo que me detuvo, ¿luego que?...
siempre viene un luego y ahora mismo no quiero... 
Entonces llegue a mi casa, volví a cojer el móvil, hize lo mismo otra vez... me puse esta canción que me recuerda tanto a ti... 
entonces le di a la cámara, a ver "grabar"... decir lo que sientes... 
pero no es sencillo cuando tienes ideas arremolinadas en la cabeza y no saben salir o no quieren, nose... 
quizás hubiera sido mejor quedarme callada alejando el movil para no cometer una tonteria
para no llamarte o repetir el itinerario de la A, la B, la C, y así hasta llegar a tu número...

















Lo que no sabía es que enamorarse, le puede pasar a  
                 cualquiera y nadie está a salvo.
         Cuando veo llover imagino que la lluvia escribe              
         sobre el   suelo miles de frases…siempre distintas  
         porque siempre llueve distinto. 
         Y me imagino que puedo pedir un deseo, elegir 
         una de las miles de frases que las nubes escriben 
         en el polvo y que ese deseo se convertirá en realidad.
  


             WITH OR WITHOUT YOU.
& decirte alguna estupidez...
  como por ejemplo
                                 TE QUIERO.

En el Instituto, en 4º curso, nos explicaron la teoría de un sociólogo, un tal Maslow, que decía que todos buscamos las mismas siete cosas en la vida.
Él lo llamó la jerarquía de las necesidades humanas.Lo primero que buscamos es la supervivencia; la salud que nos permita seguir viviendo.
Lo segundo es la seguridad, sentirnos protegidos, a salvo en nuestra casa.
Después está el amor. Según Maslow nadie puede vivir sin tener amor o sin buscar el amor.
La cuarta es el respeto; que los demás valoren lo que hacemos, nuestras decisiones, aunque nos equivoquemos.
Le sigue la necesidad de entender, de conseguir explicar por qué la gente toma decisiones que nos duelen
La penúltima necesidad humana es la estética o espiritual, sentirnos parte de algo especial y único, el plan perfecto de nuestras vidas.
Y la última, la autorrealización; intentar encontrar nuestra auténtica naturaleza; lo que somos realmente.
Maslow diría que está llevando a cabo la séptima de las necesidades humanas, pero él no tiene ni idea de lo que es estar sin la persona que quieres..así que se puede meter su teoría por donde le quepa. Porque lo único que buscamos todos en la vida, lo único, es ver a la persona que queremos cuando abrimos los ojos por la al despertar.

Cuando somos niños soñamos con cosas pequeñas, 
sencillas, un helado de fresa, una muñeca que llora y hace pis 
o esa bicicleta que tiene el vecino del cuarto; 
cuando nos hacemos mayores, nuestros sueños cambian
con nosotros y se vuelven complejos,
igual que nosotros y derepente la muñeca de trapo se convierte
en un vestido nuevo con el que cruzar un océano
a 10.000 metros de altura para deslumbrar a tu marido
con un viaje sorpresa; pero los sueños se rompen
en pedazos cuando se topan con la realidad,
porque la realidad, a menudo es radicalmente distinta
a lo que uno cree que es, las personas no siempre 
son lo que aparentan ser ni las relaciones y mucho 
menos los amigos y esa realidad es la que se 
encarga de poner a cada uno en su sitio, 
porque uno cree que es negro, pero puede ser blanco
o uno cree que es blanco pero probablemente
sea de todos los colores del arcoiris,
uno sabe como empiezan las cosas
pero nunca sabe como van a terminar...


Quiero ser la única  
                que te muerda la boca.
Nos empeñamos en buscar la felicidad cada día, y no nos damos cuenta de que es ella quien tiene que encontrarnos. Y eso será donde menos te lo esperas: en el instituto, en el supermercado... en mitad de una huida.                   Y cuando llega descubres que ahí no acaba todo, que el final de un camino, solo es el principio de otro y lo único importante es la persona que escoges para que camine a tu lado, aunque sea para esconderse en un desierto.                 Y esconderse es lo que menos te importa, lo que te importa es que estas tocando con la yema de los dedos eso que has estado soñando toda tu vida, y ya solo importa el hoy, el presente y lo que queda por venir, porque no se puede borrar lo que ya está escrito, y porque la vida es aquello que te sucede mientras tratas d e hacer otra cosa.


Será tu voz, será el licor, 
Serán las luces de esta habitación 
Será el poder de una canción, 
Será el champagne, será el color de tus ojos verdes 
de ciencia ficción, La última cena para los dos 
Pero esta noche moriría por ti.
       ¿& para que dejar que pase y pase el tiempo?
                       si tu y yo preferimos comernos a besos.